Cada vez que alguien descubre que tiene que pagar el impuesto de una solución «subvencionada al 100 %», la reacción es la misma: buscar quién se lo ocultó. La respuesta suele ser incómoda, porque no lo ocultó nadie. Las bases reguladoras del programa nunca incluyeron los impuestos indirectos entre los conceptos financiables.
De dónde viene la exclusión
El punto de partida está en el régimen general de subvenciones públicas. La Ley General de Subvenciones establece que los tributos son gasto subvencionable cuando el beneficiario los abona efectivamente, pero excluye expresamente los impuestos indirectos susceptibles de recuperación o compensación.
Sobre esa base, las bases reguladoras del Kit Digital concretan que el IVA, el IGIC y el IPSI quedan fuera. La consecuencia es la misma en toda España: la ayuda cubre la base imponible de la solución y el impuesto corre por cuenta de quien la recibe.
Qué significa en euros
Sobre los importes máximos históricos del ciclo cerrado 2022-2025, la diferencia no es testimonial:
| Base máxima | IVA 21 % | IGIC 7 % |
|---|---|---|
| 3.000 € | 630 € | 210 € |
| 6.000 € | 1.260 € | 420 € |
| 12.000 € | 2.520 € | 840 € |
Son cálculos de ejemplo suponiendo que la totalidad del bono se factura al tipo general. Sirven para dimensionar el orden de magnitud, no como presupuesto.
Por qué muchos beneficiarios no lo notaron
Un negocio en régimen general con derecho a deducción plena soporta el impuesto y lo recupera en su autoliquidación. El coste final es cero y la molestia se limita a adelantar el dinero unas semanas. En ese perfil, la exclusión pasa desapercibida.
Donde duele es en quien no puede deducir: una clínica, un centro de formación, un comercio en recargo de equivalencia. Ahí el impuesto es coste puro y puede representar la diferencia entre que el proyecto encaje o no en el presupuesto anual. Ese reparto está detallado en el semáforo por régimen.
La conexión con la factura canaria
Aquí entra el mecanismo que da nombre a este sitio. Cuando el agente digitalizador está establecido en Canarias y presta el servicio en remoto, la factura llega sin cuota repercutida y el destinatario autoliquida el impuesto en su modelo 303.
Eso no cambia la norma de subvenciones: el impuesto sigue sin estar subvencionado. Lo que cambia es el flujo de caja, porque no adelantas nada al proveedor. Para un negocio con deducción plena es una mejora de tesorería; para quien no deduce, la cuota se ingresa igual. El mecanismo, paso a paso.
Qué hacer con esta información
- Pide siempre el presupuesto con la base y el impuesto separados, sin excepción.
- Confirma tu porcentaje de deducción antes de decidir, no después de firmar.
- Añade al cálculo los conceptos fuera de alcance y las renovaciones a partir del segundo año. Plantilla de presupuesto a tres años.
- Desconfía de cualquier propuesta que hable de coste cero sin desglosar el impuesto.